miércoles, 16 de diciembre de 2009

Dejemos las cosas claras

Después de un tiempo vuelvo a entrar a este nuestro blog para ver si alguien había realizado algún comentario y echar unas risas. Siempre tenemos piques con los partidos, con los goles, con que jugamos bien o jugamos mal, con que si hacemos el fútbol más feo del campeonato o el más bonito. Hasta ahí todo cordialidad y buen rollo.
Resulta que veo un comentario nuevo en el último posteo realizado y me dispongo a leerlo, como hago siempre, con el fin de echarme unas risas con lo que se suele comentar. Lamentablemente, alguno, en vez de hacer gracia, ha ido de graciosillo.
Una cosa es meterse con lo que podemos hacer un domingo por la mañana, entre amigos y con el único objetivo de divertirnos. Y otra bien diferente es reirse del trabajo de uno. Al listillo que ha hecho la gracia (que gracia le habrá hecho a su puta madre), le pido primero unas disculpas. Yo intento hacer mi trabajo lo mejor que puedo y me parece lamentable que algún personajillo, detrás de un seudónimo. Espero que sea quien sea, me lo diga a la cara, de lo contrario acabaré enterándome de alguna manera y será peor.
Si tan fácil resulta reirse del trabajo de uno, te invito cualquier día a la redacción y nos reimos los dos. Tu de mi por no acertar las alineaciones y yo de ti porque dudo mucho que seas capaz de llenar medio folio juntando palabras de una manera coherente.
Con lo valiente que has sido en el post anterior, espero que en esta ocasión también demuestres tu hombría y des la cara.